LA HORMONA DE CRECIMIENTO

Es la que nos permite crecer cuando estamos en época de desarrollo hasta los 18 ó 20 años.

Después de esa edad cae sustancialmente y es una de las razones por las cuales nos hacemos viejos.

A partir de los 30 años empieza a bajar considerablemente y a las 70 tenemos un nivel fracccionario de la que teníamos a los 25.

Está involucrada en muchos aspectos de la salud en general y sobre todo de la ausencia de grasa y ganancia muscular.

SUPLEMENTARSE CON ARGININA

La arginina es un aminoácido de la proteína con beneficios para el sistema inmunitario y para el control de los niveles de azúcar. Como suplemento, la arginina es usada altamente en el deporte y la musculación. Sin embargo, un estudio demostró que usar la arginina sin fines deportivos permite un incremento de la hormona del crecimiento de un modo significativo.

No obstante, todos los estudios que han demostrado la eficiencia de este suplemento requirieron de la ingesta de dosis grandes por parte de los voluntarios, por lo cual no se puede hablar de resultados definitivos, sino de una recomendación con buenas probabilidades de dar fruto.

QUITAR EL AZÚCAR

Se ha demostrado que el aumento de insulina en la sangre reduce la producción de la hormona del crecimiento.

Si consideramos que los carbohidratos y el azúcar regular son los que más hacen subir nuestros niveles de insulina, es claro que reducir su ingesta es un buen primer paso para normalizar nuestro crecimiento.

COMER POCO ANTES DE DORMIR

La noche es el momento del día en que somos más propensos a producir hormona del crecimiento.

En consecuencia, es poco recomendable comer de más a esta hora, especialmente si vamos a comer alimentos que incrementen nuestros niveles de insulina.

En líneas generales, lo más recomendable es comer unas 2 o 3 horas antes de la hora de dormir.

HACER EJERCICIOS DE ALTA INTENSIDAD

No es por pura casualidad que la mayoría de los atletas desarrollen bien su estatura y musculatura:

el ejercicio, junto al buen sueño y una alimentación sana, es uno de los factores que podemos controlar que más afectan nuestro crecimiento.

Si bien es cierto que todo esto depende de cuánto ejercicio hagamos, de qué tipo y con qué intensidad se haga, lo ideal es que mantengamos una actividad de ejercicio constante si queremos crecer con normalidad.

TENER BUENOS HÁBITOS DE SUEÑO

La hormona del crecimiento se libera normalmente a través de pequeños “impulsos” cuando dormimos. Esto ocurre naturalmente y de manera óptima siempre que no haya factores externos que estropeen nuestro sueño.

Estos son algunos consejos para crear buenos hábitos de sueño en virtud de mejorar nuestro crecimiento físico:

  • Evitar la exposición a la luz artificial, principalmente a la luz azul, ante de ir a dormir.
  • Leer un libro en horas de la tarde.
  • Asegurarse de que la habitación donde dormimos tenga una temperatura agradable siempre.
  • No tomar cafeína cuando sea muy tarde.

USAR SUPLEMENTOS DE MELATONINA

La melatonina es una hormona con efectos beneficiosos sobre el sueño y el ritmo de la circulación sanguínea.

Como suplemento, la melatonina puede mejorar la duración del sueño en quienes sufren desórdenes como la somnolencia.

Además, algunos estudios han demostrado que su consumo incide directamente en la liberación de la hormona del crecimiento.

La ingesta recomendada de melatonina es de entre 1 y 5 mligramos, una media hora antes de ir a dormir.

PERDER GRASA CORPORAL

La grasa corporal que tenemos no solo juega un papel de percepción visual en cuanto a nuestra estatura.

Estudios demuestran que una cantidad elevada de grasa corporal incide de forma negativa en nuestros niveles hormonales de crecimiento.

Un estudio comparó dos grupos de personas, uno de ellos tenía gran cantidad de grasa en el vientre y el otro grupo tenía relativamente poca grasa.

Al analizar cómo estaban los niveles de ambos grupos de hormona del crecimiento, quienes tenían hasta 3 veces más grasa resultaban tener dos veces menos de presencia de hormona del crecimiento en su sistema.

Es un hecho que al perder grasa el cuerpo estimula la aparición de esta hormona, sería una buena idea empezar a regular la alimentación con este propósito.

REALIZAR AYUNO INTERMITENTE

Existen distintas maneras de ayunar de manera intermitente: mientras algunos lo hacen estableciendo un límite diario de tiempo para realizar todas sus comidas y luego otro período de tiempo no comer en absoluto, otros fijan un plazo de dos días a la semana para comer muy pocas calorías.

Sea como sea que se realicen los ayunos de este tipo, la ciencia parece indicar que son buenos para incrementar los niveles de la hormona del crecimiento en el cuerpo.

El cómo funciona esto tiene varias explicaciones. Una es que el ayuno estimula la pérdida de grasa, lo cual es beneficioso para esta hormona. Además, la reducción de la insulina resultante del ayuno también ayuda al crecimiento, según demuestran algunos estudios.

Por lo general se entiende como saludable un ayuno de entre 12 y 16 horas diarias.

Sin embargo, hay que tener cuidado pues de hacerlo mal se puede acabar perdiendo músculo.

Autor: Rod Montana

Fitness Coach – 23 años de experiencia

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