Para que no ocurra esto te proponemos una serie de consejos que te ayudarán a mantener tu motivación. Entre otros destacamos los siguientes:
1. Plantéate unos objetivos. Comienza con objetivos simples, alcanzables y luego plantea retos más a largo plazo. Recuerda que los objetivos tienen que ser realista y por supuesto alcanzables. Si llevas tiempo sin hacer ejercicio, un objetivo parcial puede ser volver a alcanzar un nivel de forma básico que te permita entrenar con más intensidad. Por ejemplo si antes levantabas 100 kg en press de banca como repetición máxima, comienza con porcentajes en torno al 60%. Ten paciencia con constancia volverás a los niveles en los que te movías cuando estabas en forma.
2. Sin prisas pero sin pausas. Si empiezas con mucho ímpetu e intentando desplazar muchos kilos desde el principio corres el riesgo de tener que abandonar no solo por el malestar de las agujetas, sino que, y mucho peor, por una lesión. Es mejor comenzar despacio y progresivo, para ir poco a poco pero con paso firme.
3. La variedad es buena. Algunos entrenadores no son participes de utilizar entrenamientos variados porque piensan que puede provocar confusión y poca adaptación en el deportista. Es bien sabido que la variabilidad es un principio que ayuda a progresar más rápido además de ser un elemento importante de motivación. La variedad provoca adaptaciones más eficaces que el entrenamiento continuo y monótono. Combina ejercicios de auto-cargas con bandas elásticas o mancuernas.
4. Diviértete. La motivación y la adherencia a un programa de entrenamiento será mayor si disfrutas con lo que estás haciendo. El conseguir el objetivo final es la mayor motivación de todo el proceso, pero divertirse durante el entrenamiento es lo que mejor te vendrá para sacarle mayor partido a tu programa. El “no pain no gain” es un dicho muy extendido en el mundo de la musculación pero para poder seguir adherido a un programa las ganancias tienen que superar a los momentos de dolor que puedan producir la agujetas.
5. Ten un seguimiento de lo que haces. Si tu objetivo es ganar 5 kilos de masa muscular, definir la musculatura pectoral o de las piernas, haz un seguimiento de tus logros. Te ayudará a mantener la motivación. Evalúa los progresos pero no te obsesiones. Las adaptaciones son lentas y progresivas. Por eso ver el tiempo que inviertes por sesión, los kilos que desplazas, o cuantas calorías consumes al día, son alguno de los datos que te ayudaran a mantener tu foco.
6. Busca ayuda de un especialista. Tienes que tener la sensación de que no está solo. El hecho de tener una persona que te supervise es otro elemento que te ayudará a seguir entrenando con la motivación adecuada. Un entrenador personal presencial o incluso uno on-line, este último te permitirá mucha más libertad además de ser más accesibles a nivel económico.
Ahora que ya estás motivado sigue entrenando y verás cómo puedes alcanzar los retos que te has marcado. Recuerda, plantea tus objetivos, diviértete entrenando, y controla tus progresiones y anímate cada vez que consigas superarte. Mantente activo, una vida positiva siempre te ayudará a conseguir tus objetivos.
Fuente: Entrenatech










