La vida tan rica en matices, puntos de vista y situaciones,  nos conduce por caminos insospechados, logrando moldear nuestros gustos y características. Cada día algún humano se levanta con un objetivo el cual desarrolla a lo largo del día procurando concluirlo.

Sin embargo, existen algunas reglas o convenciones que aplicamos para vivir en sociedad sin alejarnos del individualismo o dicho de otro modo la identidad personal. En fin, hay cosas que nos hacen similares y cosas que nos hacen diferentes. No se escapa de estas cosas que nos unen o nos separan temas como: ¿Cómo nos alimentamos?, ¿Como esta nuestra salud? y ¿Cual es nuestro el estado físico?

Si nos preguntáramos a quien le gusta estar enfermo, me atrevo a asegurar que a nadie le gusta y es que el cuadro general de cualquier afección como sabemos conlleva dolor, conlleva un estado anímico bajo, en general la sensación de desgano, desequilibrio energético y hormonal. Así pues, en un gran número de los casos cuando encontramos personas amargadas o infelices están pasando por una situación de desequilibrio físico. Todo lo contrario ocurre cuando estamos equilibrados, nos sentimos animados y felices.

Definitivamente son muchas variables que entran en juego sin embargo, vamos a empezar por lo básico, nuestro cuerpo como fuente de energía para la vida. La mecánica de todo ser vivo constituye ingerir alimentos para trasformarlos en energía, notoriamente este principio es abolido cuando le aplicamos el factor “gusto” (solo afecta los humanos), es cuando escuchamos “ah me comí 10 paquetes de Papas Fritas, porque me gustan mucho” según Freud quien defendió el principio del placer (afán por obtener placer y evitar el dolor) estamos propensos a dejarnos llevar perdiéndose entonces la realidad de comer para alimentarse, obtener energía para las actividades diarias.

Aunado a lo desvirtuado del concepto de para que comemos, le sumamos la carencia de conocimiento sobre la alimentación estamos creando un caos en nuestro organismo lo que conlleva a colocar en riesgo critico nuestro cuerpo solo por el desconocimiento de los fundamentos, sobreviniendo el efecto domino se afecta la salud, estado físico y  quedamos fuera del partido (La vida).

Un TIP interesante que podría contribuir en la búsqueda del equilibrio es escoger 1 día a la semana para deleitarse de una comida abundante sin considerar cuanta energía nos va a proporcionar. Los invito a crear calidad de vida y hacerse responsables proactivamente de nuestra salud, ya que si lo postergamos las consecuencias pueden resultar nocivas o fatales.
Continuara…

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